Conviene efectuar una limpieza a fondo de los vidrios a intervalos regulares, especialmente y con más frecuencia en zonas con agua dura.

 

Evite limpiadores arenosos, corrosivos o abrasivos que podrían dañar la superficie del cristal. Ocasionalmente puede utilizar una solución de vinagre blanco y agua (1 parte de vinagre por 5 de agua).

 

 

 

Para mantener la nitidez y claridad de los cristales de su mampara aconsejamos una limpieza básica.

 

Simplemente deberá pulverizar agua limpia en la cara interior de los cristales, retirar las gotas restantes con una raqueta limpiacristales y secar con un paño o balleta no abrasiva. Recomendamos realizar esta operación en cada uso de la mampara.

 

 

Para las superficies metálicas de la mampara únicamente necesitará un paño suave, agua y jabón neutro. En ningún caso debe usar limpiadores abrasivos o que contengan cloro, alcohol o ácido.

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